
Quedan diez semanas para Nochevieja, justo las que necesitas. Te dejamos un plan para llegar a los 10 km de la San Silvestre Vallecana disfrutando (o bajando tu marca) y todo lo práctico del día.
Si estás leyendo esto a finales de octubre, enhorabuena: tienes exactamente diez semanas hasta el 31 de diciembre. Ni una más ni una menos. Es el margen justo para que los 10 km de la San Silvestre Vallecana sean una fiesta y no una procesión de penitencia, así que vamos a aprovecharlas bien.
La Vallecana llega en 2026 a su 62.ª edición y, como cada año, se corre el 31 de diciembre por las calles de Madrid: 10 km, con una carrera popular y otra internacional, que es donde compiten los profesionales. Según la web oficial, la inscripción va por tramos de precio: 27 euros para los primeros 10.000 dorsales, 29 hasta el 20.000 y 31 hasta el 42.000, más 0,80 euros de gestión. Traducido: cuanto antes te decidas, más barato y más tranquilo.
Hay tres detalles prácticos que conviene tener en cuenta desde ya. Al apuntarte eliges hora de salida, y los cajones se asignan según tu marca acreditada en 10 km (desde «más de 60 minutos» hasta «menos de 38»), así que si tienes una marca reciente, tenla a mano. La bolsa del corredor se envía a partir del 1 de diciembre y la camiseta se recoge entre el 26 y el 30 de diciembre: deja hueco en la agenda navideña. Y el mapa del recorrido está en la propia web; míratelo con calma, porque saber dónde están las cuestas antes de encontrártelas es medio trabajo hecho.
Diez semanas dan para mucho, pero no para milagros, así que te proponemos dos caminos. El plan A, «llegar entero y con una sonrisa», es para ti si hoy eres capaz de correr 20 o 30 minutos seguidos sin pedir auxilio: tres días por semana. El plan B, «a por marca», es para quien ya ha corrido 10 km este año y quiere arañar minutos: cuatro días por semana.
Si hoy no llegas a correr 20 minutos seguidos, no pasa nada: alterna caminar y trotar las primeras semanas, ve alargando los tramos de trote y plantéate la Vallecana como unos 10 km a tu ritmo, caminando algún tramo si hace falta. Nadie te va a quitar el disfraz por eso. Y si llevas mucho tiempo parado o tienes algún problema de salud, pasa antes por tu médico.
Una nota sobre ritmos, para hablar el mismo idioma: «suave» es poder charlar con frases completas; «cómodo-fuerte» es que solo te salgan frases cortas; y «ritmo de 10 km» es el que crees que podrías mantener el día de la carrera.
La base es la misma que en el plan A —la mayoría de los kilómetros, suaves—, pero con dos sesiones de calidad a la semana. Si alguna te deja hecho polvo durante días, es señal de que vas demasiado rápido: baja el ritmo antes de quitar sesiones.
La Vallecana es una carrera de invierno: lo normal es esperar en el cajón con frío y acabar sudando. El truco clásico es llevar una sudadera vieja o una bolsa de basura con agujeros para la espera y quitártela al arrancar. Unos guantes finos y algo en la cabeza tampoco sobran.
La salida es multitudinaria —que los tramos de precio lleguen hasta el dorsal 42.000 da una pista—, así que los primeros minutos vas a ir más lento de lo que te gustaría. Es una bendición disfrazada: te impide salir como un cohete y pagarlo en el kilómetro 6. Deja que la marea se ordene y ve encontrando tu ritmo.
Si eres de café antes de entrenar, el día de la carrera no es para experimentos: tómalo como lo hayas probado en los rodajes. Tienes estas diez semanas para afinar la dosis de café que sí funciona antes de entrenar.
Y al cruzar la meta te espera el avituallamiento más generoso del año: la cena de Nochevieja. Bebe agua al llegar, que haya hidratos y algo de proteína en el plato sin obsesionarte y, si te apetece brindar, aquí hablamos de la caña de después del entreno, sin dramatismos. Las uvas, como siempre, de una en una.
Que el 31 no puedas estar en Madrid no significa que estas diez semanas no valgan. En la Adrenaline Race de Victoris sumas tus 10 km a tu ritmo y desde donde vivas, con medalla al final: el mismo plan te sirve para cerrar el año con un objetivo cumplido.
Diez semanas, tres o cuatro días por semana y la mayoría de los kilómetros suaves. No hace falta más. Nos vemos en la meta (o en la cena).
Súmate a este reto y cada entreno te acerca a tu medalla.