
La Quebrantahuesos ya tiene fecha: 19 de junio de 2027, en Sabiñánigo. Te contamos qué está confirmado, qué falta por saber y un plan por fases desde noviembre, con la Treparriscos como alternativa si 200 km son demasiado.
El 19 de junio de 2027, Sabiñánigo volverá a llenarse de ciclistas mirando de reojo el perfil del Portalet. La organización confirmó la fecha el 14 de octubre y, aunque junio suena lejísimos desde el sofá en noviembre, te quedan unas 32 semanas. Da tiempo de sobra si empiezas ahora. Si empiezas en abril, ya hablaremos.
La nota oficial confirma tres cosas: es la 36.ª edición, se celebrará el sábado 19 de junio de 2027 y el punto de encuentro será Sabiñánigo. Cuando escribimos esto, a principios de noviembre, la nota no da plazos de inscripción, plazas ni sorteo para 2027, y tampoco los hemos encontrado publicados. Lo demás que leerás aquí son datos de ediciones anteriores: te orientan, pero pueden cambiar.
En 2026, el Gran Fondo fue de 200 km, con llegada máxima a las 19:30, y la Treparriscos fue de 85 km, con llegada máxima a las 15:15. La edición de 2025 encadenó Somport, Marie Blanque, Portalet y Hoz de Jaca, con unos 3.500 metros de desnivel.
Sobre el acceso, en 2026 hubo preinscripción y sorteo, y el de la edición de 2025 se celebró el 14 de enero, con 8.000 dorsales y más de 10.500 apuntados. Vigila la web oficial este invierno, pero entrena sin dar el dorsal por hecho: si no te toca, las piernas no se pierden.
Sé honesto contigo: 200 km por los Pirineos son muchas horas de sillín, y la Treparriscos no es un premio de consolación. Si hoy tres horas de bici te dejan para el arrastre o solo puedes entrenar en días sueltos, 85 km bien hechos dan más alegrías que 200 sufridos. Los criterios para elegir marcha según lo que llevas rodado que dimos en otoño valen igual para esta decisión.
Esta es una guía orientativa nuestra, no un plan oficial de la prueba. Da por hecho que ya ruedas unas tres o cuatro horas a la semana y que estás sano. Si llevas tiempo parado o tienes dudas de salud, pasa antes por un reconocimiento médico. Aligera una semana cada tres o cuatro para asimilar el trabajo.
Para la Treparriscos, la estructura es la misma con unos dos tercios del volumen y salidas largas que lleguen a 3-4 horas en mayo. Y si en enero te cuesta salir con cero grados y sin ningún objetivo a la vista, ponle un marcador a tus kilómetros: en el Reto de Hermes de Victoris, los 300 km se van sumando salida a salida, y también cuentan los que haces pedaleando.
Una marcha así no se decide solo por los vatios. Practica en las salidas largas todo lo que harás ese día, empezando por comer y beber con regularidad, sin esperar a tener hambre. El estómago también se entrena, y mayo es mal momento para descubrir que aquella barrita te sienta fatal.
Revisa los desarrollos antes de marzo: en un puerto largo, tener un piñón de más es mejor que tu orgullo. Entrena también las bajadas, porque hay mucho descenso y en montaña el tiempo cambia rápido, así que lleva siempre una capa de abrigo. Y recuerda que el Portalet llega con muchas horas en las piernas, de modo que algunas de tus salidas largas deberían terminar subiendo. Es una idea cruel, pero funciona.
Súmate a este reto y cada entreno te acerca a tu medalla.