
El 1 de octubre entra en vigor la reforma del Reglamento General de Circulación: casco para todos en interurbanas, reglas nuevas en ciudad y un checklist para tu primera salida de otoño.
Octubre llega con hojas en la cuneta, tardes más cortas y, este año, con deberes: el 1 de octubre entra en vigor la reforma del Reglamento General de Circulación que Interior aprobó en junio. Si sales en bici, te afecta de lleno. La buena noticia es que casi todo lo que cambia juega a tu favor, y lo que te toca a ti cabe en un checklist de cinco minutos antes de salir.
Hasta ahora el casco ya era obligatorio en vías interurbanas, pero con letra pequeña: había supuestos en los que podías quitártelo, como las subidas largas o el calor intenso. Esa letra pequeña desaparece. Según la nota de la DGT sobre la reforma, se suprimen las exenciones y todos los ciclistas deberán llevarlo en vías interurbanas. Sin más.
Traducido a la vida real: el truco de colgarlo del manillar en el puerto porque «total, voy a 9 por hora» se acabó. Y seamos sinceros, en la bajada de ese mismo puerto nunca te lo habías planteado quitar. En ciudad la norma no cambia para los adultos, aunque si usas la bici para ir y volver del trabajo por calles con tráfico, llevarlo sigue siendo muy buena idea.
Aquí viene la parte que más se agradece desde el sillín. En vías interurbanas, el conductor que adelanta a un ciclista debe hacerlo reduciendo su velocidad al menos 20 km/h por debajo del límite de la vía y dejando 1,5 metros de separación lateral. Y si la calzada tiene varios carriles en el mismo sentido, tiene que cambiarse de carril por completo: nada de pasar rozando por la raya.
Que esté escrito no garantiza que todo el mundo lo cumpla, claro. Pero te da algo muy útil: una referencia clara de lo que es un adelantamiento correcto, para ti cuando conduces el coche y para quien te pasa cuando vas en bici.
Es probablemente el cambio más llamativo. En vías urbanas, los ciclistas circularán preferentemente por el centro del carril, y los vehículos a motor deberán mantener al menos 5 metros de distancia con la bici que les precede en ese carril. La lógica es sencilla: pegado al bordillo invitas a adelantamientos imposibles y quedas en el ángulo muerto de las puertas que se abren; en el centro, te ven y nadie intenta colarse en un hueco que no existe.
Si ya te has pasado a ir al trabajo en bici, esto te cambia el trayecto: ocupar el carril deja de ser una cuestión de valentía y pasa a ser lo que marca la norma. Además, en las calles limitadas a 30 km/h los ayuntamientos podrán permitir, con la señalización correspondiente, que las bicis circulen en ambos sentidos.
Esto no es nuevo, pero con el cambio de hora a la vuelta de la esquina conviene repasarlo. Según la guía de la DGT para circular en bicicleta, cuando es obligatorio usar el alumbrado —de noche, en túneles o con poca visibilidad— la bici debe llevar luz de posición blanca delante, luz de posición roja detrás y un catadióptrico trasero rojo no triangular. Y si circulas por vías interurbanas en esas condiciones, tienes que llevar una prenda reflectante que permita verte a 150 metros.
El problema del otoño es que la salida que empieza a pleno sol termina, casi sin darte cuenta, en ese rato de luz gris en el que un ciclista sin luces es un fantasma. Si estás preparando tu marcha de otoño, echa cuentas de a qué hora vas a volver en las tiradas largas.
Leída con calma, la reforma no te pide mucho más de lo que un ciclista prudente ya hacía; lo que sí hace es ponerlo por escrito para todos, también para quienes comparten la carretera contigo. Aprovéchalo: adelanta la hora de salida los días cortos, elige rutas con buen arcén para las vueltas con poca luz y no esperes a que anochezca para encender las luces.
Y si te apetece darle un objetivo a los kilómetros de otoño, en Victoris también cuentan los que haces pedaleando: el Reto de Hermes propone 300 km, una cifra que en bici se va sumando salida a salida casi sin enterarte. Con casco, luces y el metro y medio de propina.
Súmate a este reto y cada entreno te acerca a tu medalla.